*La Furia conquistó Dallas y los Diablos, encendieron la vieja revancha:

Introducción
Los octavos de final del Mundial escribieron una jornada destinada a permanecer en la memoria del fútbol. En Dallas, dos gigantes de la península ibérica libraron una batalla donde cada metro de césped fue conquistado con sacrificio, hasta que un héroe apareció en el instante más inesperado. Mientras tanto, en Seattle, Bélgica, desplegó todo su arsenal ofensivo para derribar con autoridad a unos Estados Unidos que jamás encontraron la versión que los había llevado hasta esta instancia.
Ahora, el destino ha preparado un duelo que revive viejas heridas mundialistas: España y Bélgica, volverán a encontrarse frente a frente con un boleto a las semifinales como recompensa.




