La Furia conquistó Dallas y los Diablos, encendieron la vieja revancha: España y Bélgica avanzan hacia un duelo con sabor a leyenda

*La Furia conquistó Dallas y los Diablos, encendieron la vieja revancha:

Introducción
Los octavos de final del Mundial escribieron una jornada destinada a permanecer en la memoria del fútbol. En Dallas, dos gigantes de la península ibérica libraron una batalla donde cada metro de césped fue conquistado con sacrificio, hasta que un héroe apareció en el instante más inesperado. Mientras tanto, en Seattle, Bélgica, desplegó todo su arsenal ofensivo para derribar con autoridad a unos Estados Unidos que jamás encontraron la versión que los había llevado hasta esta instancia.
Ahora, el destino ha preparado un duelo que revive viejas heridas mundialistas: España y Bélgica, volverán a encontrarse frente a frente con un boleto a las semifinales como recompensa.

España 1-0 Portugal
El rugido de Merino apagó la última cruzada de Cristiano

Dallas, fue escenario de una auténtica guerra táctica. España, buscó imponer su estilo desde los primeros minutos, mientras Portugal respondió con orden, paciencia y peligrosos contragolpes. La igualdad fue absoluta durante el primer tiempo.
Los portugueses, estuvieron muy cerca de romper el equilibrio cuando Nuno Mendes, estrelló un potente disparo en el poste. España, respondió con una doble oportunidad que parecía destinada al gol, pero, Diogo Costa, levantó un auténtico muro ante los intentos de Lamine Yamal y Álex Baena.
Con el empate sin goles llegó el descanso, dejando claro que ninguno de los dos gigantes estaba dispuesto a conceder un solo espacio.
En la segunda mitad, el partido se convirtió en un ejercicio de resistencia. Portugal, defendía con disciplina mientras España insistía una y otra vez sin encontrar el camino. La defensa lusa, despejaba cada balón y Diogo Costa, continuaba firmando una actuación extraordinaria.
Cuando el reloj parecía anunciar una inevitable prórroga, Luis de la Fuente, encontró la solución desde el banquillo. Sus cambios transformaron el encuentro.
En el minuto 91, una rápida ejecución de una falta permitió que Fabián Ruiz encontrara a Ferran Torres, quien asistió a Mikel Merino. El mediocampista, definió con serenidad para desatar la locura española y marcar el único gol del partido.
Portugal, intentó responder con desesperación en los últimos instantes, pero apareció Unai Simón para conservar otra portería imbatida y asegurar el triunfo.
El silbatazo final confirmó mucho más que una clasificación. También marcó el posible adiós mundialista de Cristiano Ronaldo, quien había reconocido antes del encuentro que éste podía ser su último partido con la camiseta portuguesa en una Copa del Mundo. Mientras una leyenda se despedía, una nueva generación española seguía escribiendo su propia historia.

lgica 4-1 Estados Unidos
Los Diablos Rojos despertaron toda su furia en Seattle

Si Dallas fue una batalla de paciencia, Seattle, fue una demostración de poder.
Bélgica, salió decidida a imponer condiciones desde el primer minuto y apenas al nueve encontró recompensa. Charles De Ketelaere, culminó una gran jugada iniciada por Nicolas Raskin para abrir el marcador y enviar un mensaje contundente.
Estados Unidos, reaccionó de manera inesperada. En su única gran oportunidad del primer tiempo, Malik Tillman, ejecutó magistralmente un tiro libre que, tras desviarse en la barrera, terminó dentro de la portería para establecer el empate.
La alegría estadounidense apenas duró un suspiro.
Un minuto después, Bélgica, volvió a golpear. Leandro Trossard, colocó un centro perfecto y nuevamente apareció De Ketelaere para marcar de cabeza su segundo tanto de la noche, devolviendo la ventaja a los europeos antes del descanso.
En el complemento no existió reacción norteamericana. Bélgica, controló completamente el encuentro, manejó la posesión y castigó cada error defensivo del conjunto dirigido por Mauricio Pochettino.
Hans Vanaken, amplió la diferencia al minuto 57 tras una asistencia del propio De Ketelaere, confirmando la superioridad absoluta de los Diablos Rojos.
Ya en tiempo agregado apareció Romelu Lukaku, para cerrar la goleada con el cuarto tanto, aprovechando otra asistencia de Vanaken y colocando el sello definitivo a una actuación prácticamente perfecta.
Estados Unidos, ofreció su versión más discreta del campeonato, muy lejos del equipo dinámico y competitivo mostrado durante la fase anterior. Bélgica, por el contrario, presentó probablemente su mejor actuación del torneo, sólida en defensa, contundente en ataque y letal cada vez que aceleró.

Epílogo
El destino vuelve a escribir una página cargada de historia. España y Bélgica, medirán fuerzas en unos cuartos de final que evocan el inolvidable Mundial de México 1986, cuando los belgas dejaron una profunda cicatriz en el fútbol español.
Hoy, cuarenta años después, la historia ofrece una nueva oportunidad. España, llega fortalecida por una victoria conseguida con paciencia, carácter y un héroe inesperado llamado Mikel Merino. Bélgica, arriba como una tormenta ofensiva que parece haber encontrado su mejor versión.
Solo uno avanzará hacia la gloria. El otro quedará atrapado entre los recuerdos de un Mundial que jamás olvidará.