Antes del juego de campeonato de la Copa del Mundo, el destino reservó una última batalla a dos gigantes heridos. En el Miami Stadium, Inglaterra y Francia, transformaron el tradicional partido por el tercer lugar en una de las exhibiciones ofensivas más espectaculares en la historia de los Mundiales. Diez goles, récords eternos y un adiós inolvidable marcaron el cierre de una rivalidad que quedó escrita con letras de oro.

Introducción
Hay partidos que se juegan por obligación y otros que terminan convirtiéndose en leyenda. Lo que debía ser un duelo para aliviar la tristeza de las semifinales terminó siendo una epopeya desbordante de fútbol, emociones y récords históricos.
Bajo el cielo de Miami, Inglaterra, conquistó el tercer lugar de la Copa Mundial 2026 al derrotar 6-4 a Francia, en un encuentro que rompió cualquier libreto imaginable. Fue el último capítulo de Didier Deschamps, como seleccionador francés y una despedida digna de un estratega inmortal, aunque con el sabor amargo de la derrota. Al mismo tiempo, Kylian Mbappé y Michael Olise, escribieron páginas imborrables en la historia del fútbol mundial, mientras Jude Bellingham y Bukayo Saka, elevaron el orgullo inglés hasta las alturas.




